1. Perfil general
- ¿Podrías contarnos tu edad, a qué te dedicas y en qué tipo de puesto trabajas? Tengo 34 años, soy psicóloga sanitaria y psicooncóloga. Trabajo en una fundación a jornada completa, en una asociación viendo pacientes como autónoma y también hago otros proyectos por mi cuenta, como divulgar en redes sociales o dar talleres y ponencias a asociaciones de pacientes crónicos.
- ¿Con qué diagnóstico convivís y desde cuándo? Me diagnosticaron espondiloartritis en 2010, con 18 años, aunque convivo con sus síntomas desde que era muy pequeña.
2. Experiencia laboral
- ¿Cómo ha influido tu enfermedad en tu trayectoria profesional? Ha influido porque me ha impedido tener oportunidades laborales, tanto de ascenso como de renovación de contrato, por momentos en los que, debido a estar más descontrolada con los brotes, he tenido que pasar por varias bajas médicas en poco tiempo.
- ¿Qué dificultades te encuentras en tu día a día laboral relacionadas con la enfermedad? Actualmente no tengo dificultades, porque he tomado decisiones laborales que me permiten hacer 100% teletrabajo y tener trabajos en los que conocen mis enfermedades crónicas, me cuidan y me respetan.
- ¿Has necesitado adaptar tu puesto de trabajo o tus horarios? ¿Cómo fue el proceso?
Sí, he tenido que orientar mi futuro profesional a desempeñar trabajos con 100% teletrabajo y un horario flexible. El proceso fue difícil, porque tuve que irme de uno en el que estaba indefinida, ya que no me trataban bien debido a mi espondiloartritis, y arriesgarme a montar mi propia consulta para poder controlar yo mis condiciones. Después, otros problemas de salud hicieron que dejara apartada mi consulta para poder tener un trabajo por cuenta ajena que me diera más seguridad, sobre todo en lo que respecta a las bajas.
3. Conciliación laboral y vida personal
- ¿Cómo gestionas la conciliación entre tu trabajo, tu salud y tu vida personal? Lo gestiono muy bien. No tengo dificultades.
- ¿Has tenido que hacer ajustes en horarios, jornadas, teletrabajo u organización familiar para manejar mejor los síntomas? Sí, como he comentado antes, he tenido que tomar decisiones sobre los puestos que aceptaba o buscaba en función del teletrabajo.
- ¿Tu empresa facilita medidas de conciliación (flexibilidad, teletrabajo, días de asuntos propios, adaptación de tareas)? ¿Las utilizas? Las dos entidades para las que trabajo facilitan cualquier cosa que yo necesite y pida. No puedo estar más contenta.
- ¿Hay algún momento o etapa en la que te haya resultado especialmente difícil conciliar por la actividad de la enfermedad? Sí, pero fue una etapa anterior, en otro trabajo diferente.
- ¿Qué tipo de apoyo consideras fundamental para conciliar mejor tu vida laboral y tu salud? Que nos faciliten teletrabajo los días que tenemos consultas médicas, pruebas o efectos secundarios por el biológico.
4. Relación con el entorno laboral
- ¿Has comunicado tu enfermedad en el trabajo? ¿Cómo ha sido la reacción de compañeros/as y responsables? En mi trabajo sabían de mis enfermedades crónicas desde el principio y no fue un problema.
- ¿Qué apoyos te han resultado más útiles en el ámbito laboral (empresa, familia, profesionales sanitarios, compañeros/as…)? En la fundación en la que trabajo mis dos jefes son un gran apoyo. Puedo hablar abiertamente con ellos de cómo me encuentro; se preocupan, me cuidan y me facilitan cogerme el tiempo que necesite para consultas y pruebas. Tienen muchos gestos. Por ejemplo, cuando paso mala noche con dolor o en Urgencias, me animan a conectarme más tarde.
5. Herramientas y autocuidados
- ¿Qué estrategias o hábitos te ayudan a compaginar mejor la enfermedad con tu trabajo? Trato de cuidarme en el día a día lo máximo que puedo. Entreno a primera hora, a las 7 h, sabiendo que así tendré mucha energía cuando empiezo la jornada. Agrupo mis citas médicas o las pido a primera hora siempre que se puede, para interferir lo menos posible. Cuido mucho mi descanso y me pongo alarmas antes de la hora a la que me tengo que levantar, por si ese día me lleva más tiempo por fatiga.
- ¿Qué herramientas o recursos (tecnológicos, organizativos, médicos…) te facilitan el día a día laboral? No se me ocurre ninguno.
6. Reflexión final
- ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a otras mujeres trabajadoras con enfermedades reumáticas? Pensando en experiencias laborales anteriores en las que no me han cuidado tanto como ahora, destacaría la importancia de priorizarse, de poner límites en el trabajo para cuidarse (“ninguna vamos a heredar la empresa”) y de, siempre que se pueda, hacer los cambios que necesiten en el mundo laboral para que su trabajo se adapte a sus necesidades.
- ¿Y qué te gustaría que entendieran las empresas sobre las necesidades de las personas con estas patologías? Que somos más que nuestra enfermedad (o enfermedades). Que tener algunas bajas o citas médicas más que nuestros compañeros, no borra ni los conocimientos ni la experiencia por la que nos contrataron. Y que, si nos cuidan y facilitan adaptaciones, seremos más productivas.

