1. Perfil general
- ¿Podrías contarnos tu edad, a qué te dedicas y en qué tipo de puesto trabajas? Tengo 34 años, soy técnica en recursos humanos, tengo un puesto de administración.
- ¿Con qué diagnóstico convivís y desde cuándo? Artritis Reumatoide, convivo con ella des junio del 2023.
2. Experiencia laboral
- ¿Cómo ha influido tu enfermedad en tu trayectoria profesional? Ha sido como una evolución, sobre todo al principio antes del diagnóstico y los primeros meses con él, tenía como una especie de rechazo a decir lo que me pasaba y lo intentaba ocultar.
- ¿Qué dificultades te encuentras en tu día a día laboral relacionadas con la enfermedad? Las principales dificultades me las encuentro cuando tengo brotes activos o en episodios de mucha fatiga. Por otro lado, en términos de medicación el día después de pincharme el metrotexato se me hace más cuesta arriba ya que tengo muy mal estar generalizado.
- ¿Has necesitado adaptar tu puesto de trabajo o tus horarios? ¿Cómo fue el proceso? Si, los primeros meses tenía que faltar al trabajo o que mi padre me trajera el ordenador a casa ya que yo no podía desplazarme hasta mi puesto de trabajo, en muchas ocasiones casi ni me podía vestir, durante meses hice grandes esfuerzos para que mi enfermedad no influyera a mi trabajo, pero llegue a un limite que mi cuerpo no pudo más y estuve de baja médica dos meses por unos episodios de bortes muy grandes que no me permitían ni trabajar en la oficina ni en casa. Esto para mi fue un toque de atención donde mi cuerpo me aviso que mi salud tenía que ir por delante, fue entonces cuando hable con mi empresa para que me adaptaran el puesto de trabajo y poder hacer home office la mayor parte del tiempo, y ahora mismo por suerte tengo la flexibilidad y la facilidad con mi empresa para trabajar des de casa y de esta manera poder controlar mejor mir brotes, estar más tranquila.
3. Conciliación laboral y vida personal
- ¿Cómo gestionas la conciliación entre tu trabajo, tu salud y tu vida personal? Gracias a la flexibilidad de mi empresa de darme home office puedo gestionar mejor mis brotes, no tengo la fatiga del desplazamiento y mi tipo de trabajo no me desgasta a nivel articular.
- ¿Has tenido que hacer ajustes en horarios, jornadas, teletrabajo u organización familiar para manejar mejor los síntomas? Si, principalmente realizo teletrabajo.
- ¿Tu empresa facilita medidas de conciliación (flexibilidad, teletrabajo, días de asuntos propios, adaptación de tareas)? ¿Las utilizas? Si, tengo suerte que mi empresa me a dado soporte en todo lo que he necesitado durante mi proceso.
- ¿Hay algún momento o etapa en la que te haya resultado especialmente difícil conciliar por la actividad de la enfermedad? Si, sobre todo el primer año, cuando aún me encontraba sin un tratamiento adecuado y trabajando presencial, llegaba a casa agotada tenía los brotes muy activos, también una gran carga a nivel mental. Todo esto junto me hacía bastante complicado tener una vida social activa, cocinar o hacer las actividades cotidianas.
- ¿Qué tipo de apoyo consideras fundamental para conciliar mejor tu vida laboral y tu salud? Creo que es muy importante que se anteponga la calidad de vida de las personas, ante todo, soy consciente que no es sencillo, pero se tiene que trabajar y dar visibilidad para que las personas que no sufren esta enfermedad puedan tener empatía y ayudar a mejorar el entrono de las personas con artritis.
4. Relación con el entorno laboral
- ¿Has comunicado tu enfermedad en el trabajo? ¿Cómo ha sido la reacción de compañeros/as y responsables? Si, a mis responsables les fui comunicando mi evolución desde el primer momento, con mis compañeros fue diferente, me vino todo tan grande que yo misma no quería creer que la enfermedad era real y no lo contaba, una vez superada esta etapa lo cuento sin ningún tipo de problema.
- ¿Qué apoyos te han resultado más útiles en el ámbito laboral (empresa, familia, profesionales sanitarios, compañeros/as…)? En el trabajo la flexibilidad de poder trabajar en casa, con mi familia y amigas me han ayudado siempre en desplazarme acompañarme a las visitas adaptar los planes si yo no podía realizaros. Con el equipo sanitario siempre me he sentido escuchada y acompañada he podido hacer todas las preguntas que he tenido durante el proceso.
5. Herramientas y autocuidados
- ¿Qué estrategias o hábitos te ayudan a compaginar mejor la enfermedad con tu trabajo? Principalmente trabajar mucho mi salud mental para que no me hunda ni me sienta culpable si un día necesito descansar. Me ayuda mucho tener una rutina establecida, cuidar mi alimentación y mantenerme activa a través del deporte.
- ¿Qué herramientas o recursos (tecnológicos, organizativos, médicos…) te facilitan el día a día laboral? Realizar teletrabajo.
6. Reflexión final
- ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a otras mujeres trabajadoras con enfermedades reumáticas? Me gustaría decirles que no se sientan mal en esos días en los que simplemente no pueden con todo. Hay momentos en los que el cuerpo pide parar, y escuchar esa necesidad también es una forma de cuidarse. Dentro de lo que cada una pueda, permitirse descansar sin culpa es importante, porque descansar no es rendirse, es darse el espacio que el cuerpo necesita. Pedir ayuda tampoco es un signo de debilidad; al contrario, es un acto de valentía y de amor propio. No tenemos por qué poder con todo solas. En el trabajo, o en cualquier entorno, creo que es importante explicar la situación y no ocultarla por miedo o por temor a no ser comprendidas. Hablar de ello ayuda a que quienes nos rodean puedan entender mejor lo que vivimos y favorece algo que necesitamos mucho: empatía, comprensión y humanidad en nuestro día a día. Cada proceso es distinto, cada cuerpo tiene sus tiempos, y aprender a tratarnos con amabilidad también forma parte del camino.
- ¿Y qué te gustaría que entendieran las empresas sobre las necesidades de las personas con estas patologías? Me gustaría que las empresas comprendieran que existen enfermedades invisibles que afectan incluso a los aspectos más básicos de la vida cotidiana. Lo que para una persona puede ser un movimiento simple o automático, para alguien que está atravesando un brote activo puede convertirse en un gran esfuerzo. La artritis reumatoide no es una enfermedad asociada a la edad ni al desgaste físico; es una enfermedad autoinmune en la que el propio cuerpo ataca tejidos sanos, y sus efectos van mucho más allá de las articulaciones. Además, convivir con ella implica atravesar un proceso personal de adaptación, aceptación y aprendizaje, distinto en cada persona, que también necesita tiempo y comprensión.

